Esta semana ha sido un poco así: como si fueras a una boda en la que te crees que ya conoces a toda la familia, pero de repente pasas más tiempo con la mujer de tu sobrino, o descubres por primera vez a una rama de primos de tu padre… y conectas con ellos como si fueran de toda la vida.
¿Cómo es posible que, teniendo tanto en común, nunca nos hayamos conocido antes?
Esto mismo me ha pasado al participar esta semana en el viaje formativo organizado por la Ruta del Vino y el Brandy del Marco de Jerez a la Rioja Alta.
¿Qué es la Ruta del Vino y el Brandy de Jerez?
Por si no lo sabes, la Ruta del Vino y el Brandy de Jerez es la entidad que trabaja por la promoción del Marco de Jerez como destino enoturístico. Está formada por más de 110 empresas turísticas de la Región, entre hoteles, bodegas, restaurantes o, como es mi caso, guías turísticos.
Un viaje para reconocernos
(e inspirarnos)
El objetivo de este viaje era explorar la Rioja Alta mediante un programa muy completo para inspirarnos y abrirnos la mente con nuevas ideas sobre enoturismo para nuestras empresas. Han sido 3 días muy intensos en los que visitamos más de 12 bodegas y museos de vino, además de explorar su gastronomía y su patrimonio.
Nos adentramos en tradicionales bodegas cavadas, visitamos impresionantes proyectos más vanguardistas, disfrutamos de originales catas, probamos vinos deliciosos que literalmente me pusieron los ojitos vueltos y gozamos de paisajes de viñedos que quedarán siempre en mi memoria – bueno, y algunos de los más jartibles también visitamos algún que otro karaoke de Logroño.
Pero de todo lo que viví estos días saqué una conclusión muy clara: lo que sin duda más me emocionó y me gusta recordar es la gente que nos ha atendido y sus historias.
El Marco de Jerez con otra mirada
Y aquí vuelvo al inicio , porque este artículo no va de ese viaje a La Rioja. Este artículo es fruto de esa inspiración que me lleva de nuevo a reconocer a todas esas personas que trabajamos por hacer del Marco de Jerez un destino en el que no solo aprendas y disfrutes, sino que te haga sentir como en casa, te emocione y te marque para siempre.
Por eso, quiero hablar de todos aquellos con los que compartí estos días:
Como Brita Hektoen y Agustín Benjumeda, con quienes siempre es un placer coincidir y que juntos regentan una preciosa casa de viña restaurada que alberga la bodega de Vinos de Jerez más pequeña del mundo: Santa Petronila
Otro ejemplo es Marta Toribio, Responsable de enoturismo de Bodegas Miguel Domecq en Jerez y una apasionada del mundo de los vinos. ¡Siempre animando a todo el mundo a conocer las bodegas de Entrechuelos!
O Maria Luisa Villarreal, que me contaba cómo después de haber criado a su hija no se imaginaba que volvería al mercado laboral. Pero después de animarse a hacer el grado de viticultura comenzó a trabajar en Bodegas Manuel Aragón , en Chiclana de la Frontera, y nos contaba emocionada lo mucho que le gusta su trabajo como Responsable de Enoturismo.
También de Chiclana compartí tiempo con Juan Carlos Rodríguez, responsable del Centro de Interpretación del Vino y la Sal, que es un pozo de sabiduría sobre todo lo que puedes disfrutar en la Bahía de Cádiz.
No me puedo dejar a Cristina Durán, Responsable de Enoturismo de Bodegas Álvaro Domecq ni a Silvia Delgado, Responsable de Reservas del Tablao Flamenco Puro Arte. La Bodega y el Tablao son colindantes, así que las dos son vecinas y compañeras, además de dos pedazo de anfitrionas cada vez que nos han atendido y apasionadas de su trabajo.
Uno de mis grandes descubrimientos durante el viaje ha sido sin duda Lola Vega, Coordinadora de Eventos y Visitas de Bodegas Real Tesoro & Valdespino. Me habló con muchísimo cariño de lo bonitas que son sus viñas, de la historia de la compañía y de los proyectos tan bonitos que están en marcha con el envinado de botas para elaborar los mejores whiskys del mundo.
Hablando de botas envinadas, tengo que hablar de Esperanza R. Páez, nieta del legendario Antonio Páez, el rey del vinagre. Ya su abuelo, tonelero, fue un visionario que trabajó por crear con mucho esfuerzo dos proyectos familiares: la Tonelería Páez Lobato, dedicada a la fabricación y envinado de botas y las Bodegas Páez Morilla, que elabora vinos tranquilos y vinagres de Jerez exquisitos donde Esperanza trabaja como Responsable de Exportación.
¡Y no me puedo olvidar de Raúl Guerrero! Enólogo de Bodegas Páez Morilla que no solo hace vinos divinos sino que además es un excelente compañero de viaje. Y encima es de Cádiz, como yo 🙂
Otro de los descubrimientos de este viaje fue Sheila Cantero de Winable, empresa experta en el diseño de programas de formación y experiencias enoturísticas memorables como catas y visitas a bodegas y viñedos.
Parte imprescindible de Winable también es José Luis Baños que por otro lado es Gerente de la Ruta del Vino y el Brandy de Jerez y responsable del viaje tan bonito que hemos podido disfrutar estos días. ¡Muchísimas gracias, Jose Luis!
También conocí a Mariluz Gutiérrez, Responsable Comercial de Hipotels – la cadena hotelera con siete hoteles en la provincia de Cádiz, como el Sherrypark en Jerez – que contaba la trayectoria de adaptación de estos alojamientos icónicos que hoy cuentan con 4 y 5 estrellas.
Mi tocaya Aurora Luna me contaba que trabaja en la Oficina de Turismo de Rota, dando información sobre todo lo que puedes visitar en su ciudad, como sus preciosas playas o el Castillo de Luna.
Y Rosalía Salguero, que trabaja en la Oficina de Turismo de Chipiona , me explicaba lo que no te puedes perder en la suya. Como el faro más alto de España o los corrales con los que tradicionalmente se pesca gracias a las mareas del Atlántico .
¿Sabías que estas dos ciudades costeras del Marco de Jerez están unidas por un carril bici conocido como la Vía Verde Entre Ríos?
Pues los amantes del ciclismo pueden seguir pedaleando hacia el norte desde Chipiona hasta Sanlúcar y visitar a María José Romero, de Bodegas Mar 7. Ella y su marido Miguel Serrate me contaban que se trata de una coqueta bodega artesanal con la que Maria José continúa la tradición familiar de sus anteriores generaciones bodegueras. ¡Vaya planazo después de más de 16 kms de Vía Verde!
Si alguien disfrutó como un niño cada vez que veía árboles, plantas y pajaritos, fue Salvador Pineda de Ruta Siete. Con su empresa, Salvador organiza rutas en 4×4 por el Marco de Jerez mezclando historia, anécdotas y mucha mucha naturaleza. Escucharlo es una experiencia en sí misma.
Y si hay alguien que mueva cielo y tierra por estar siempre presente apoyando la promoción y formación de la Ruta del Vino y el Brandy de Jerez es el Presidente, César Saldaña, que nos acompañó en esta experiencia, ¡muchísimas gracias César!
Gracias a la Ruta de la Rioja Alta por abrirnos sus puertas, acogernos y compartir tanto porque en este viaje han sido ejemplo, inspiración y un recordatorio de la importancia del factor humano en el turismo.
Y gracias también a la Diputación de Cádiz por permitirnos conocer otro destino enoturístico de referencia y compartir tiempo entre compañeros para seguir creando sinergias que posicionen el Marco de Jerez como destino enoturístico.
Enoturismo en el Marco de Jerez: lo que de verdad marca la diferencia
Pues eso, que andaba yo pensando que al final los destinos pueden ser más o menos atractivos, pero el factor que marca la diferencia entre una buena experiencia y una experiencia extraordinaria son, sin duda, las personas que te encuentras, y que descubren el destino a los visitantes a través de su propia historia.
¡Y de eso en el Marco de Jerez tenemos un rato!
¿Te animas a visitarnos?
Si quieres saber un poquito más de cada uno de estos proyectos en el Marco de Jerez, solo tienes que hacer clic en cada uno de los nombres o visitar rutadelvinojerez.es
Y si quieres disfrutar de un programa, conocer a los anfitriones de este destino y que te acompañe durante tu aventura no dudes en contactarme a través del formulario.